Gladnest Studio
Mudarse

Una casa nueva, cien cosas nuevas. Cómo ayudar a los niños a adaptarse tras una mudanza.

Habitaciones nuevas, ruidos nuevos, un edificio lleno de desconocidos. Para un niño pequeño, mudarse puede ser emocionante e inquietante a la vez. Nuestro libro The House of a Hundred Windows acompaña a Mira en su primer día en una casa nueva, y aquí tienes algunas ideas para vuestra mudanza.

The House of a Hundred Windows
Mudarse

Por qué mudarse es algo tan grande para los niños

Los niños pequeños construyen su seguridad a partir de lo conocido: su habitación, el camino al parque, las caras de al lado. Una mudanza lo cambia todo a la vez, así que es normal que un niño esté más pegado, callado o inquieto durante un tiempo, aunque tuviera ganas de mudarse.

Lo que más ayuda es tiempo, rutina y pequeñas ocasiones para hacer suyo el lugar nuevo. Cuando los niños pueden explorar, preguntar y conocer gente a su ritmo, los desconocidos se convierten poco a poco en vecinos y la casa nueva empieza a sentirse suya.

Pequeñas ideas para las primeras semanas

  1. 1

    Una caja para la primera noche

    Deja que tu peque elija algunas cosas para tener cerca el día de la mudanza: un juguete favorito, su almohada, un libro. Deshacerla primero hace que la primera noche se sienta familiar.

  2. 2

    Explorad juntos

    Habitación por habitación, luego calle por calle: buscad algo nuevo cada día, una puerta roja, un gato en una ventana, la panadería más cercana. Mira conoce su casa nueva piso a piso.

  3. 3

    Saludad a un vecino

    Llamad a una puerta o saludad a una persona en la escalera. Pequeños saludos repetidos hacen que un edificio lleno de desconocidos parezca más pequeño.

  4. 4

    Mantened las rutinas de siempre

    El mismo cuento de buenas noches, el mismo desayuno, las mismas buenas noches. Las rutinas conocidas viajan con vosotros y le dicen a tu peque que lo importante no ha cambiado.

Bueno saberlo

Lo que preguntan las familias

¿Cómo ayudo a mi hijo a adaptarse a una casa nueva?

Mantén las rutinas diarias, deja que tome pequeñas decisiones (dónde va su cama, qué caja se deshace primero) y explorad juntos la casa y el barrio poco a poco. La mayoría de los niños se adaptan en unas semanas. Si tu hijo sigue muy inquieto durante mucho tiempo, habla con su escuela o con tu pediatra.

¿Es normal que un niño esté más pegado o alterado tras una mudanza?

Sí. Los cambios en el sueño, estar más pegado o llorar un poco más son habituales en las primeras semanas tras una mudanza, incluso en niños que tenían ganas. La paciencia, las rutinas conocidas y mucho cariño suelen ayudar.

¿Hay un álbum ilustrado sobre mudarse para niños de 4 a 8 años?

Sí. The House of a Hundred Windows es el primer libro Look Closer. Mira acaba de mudarse al Periwinkle, una casa alta y azul con cien ventanas, cuando su periquito Pistachio se escapa dentro. Buscándolo piso a piso, conoce a sus nuevos vecinos y encuentra el valor de usar su voz. Es un álbum de buscar y encontrar de 92 páginas, en inglés, ya disponible en Amazon.